KRAAL MURPHY

El Kraal Murphy es la unidad que coordina y gestiona el Grupo Scout Nómadas, está formado única y exclusivamente por miembros 100% voluntarios.

¿Somos monitores? no, no somos simplemente monitores. ¿Somos jefes? no, no somos simplemente jefes. ¿Somos instructores? no, no somos simplemente guías. Entonces ¿qué somos? somos Scouters, luego ¿qué diferencia un scouter de otros educadores?. 
 

      Por supuesto que no nos olvidamos del trabajo básico de los monitores, estar pendientes de los chavales, cuidar que no se dañen en las actividades, programar juegos y dinámicas para ellos y devolverles a su casa “vivos” , aunque muchas veces agotados por la intensidad de la actividad, y siempre con una sonrisa en la cara. Aunque nuestro objetivo es muy parecido, y en muchas situaciones se comparte: educar a chavales, niños y jóvenes, en el caso de los Scouters les educamos siguiendo una pequeña ley, la ley scout, que es el decálogo sobre el que se establecen las bases de un método educativo-formativo: el escultismo. 
 

      Si estamos en un grupo scout es porque además de querer educar a chavales queremos mostrarles otras muchas cosas que no se aprenden en un campamento de verano... Al apuntar que seguimos unos artículos, recogidos en la ley scout, no me refiero a que les obliguemos a ser de una manera determinada, precisamente todo lo contrario, nuestro deber es enseñarles cómo es el mundo, cómo podemos hacer las cosas, qué posibilidades tenemos y qué pasa al elegir unas u otras resoluciones a los problemas que se nos presentan a diario en la vida; mostrándoles todo esto y manteniendo unos valores y un estilo de convivencia, dejamos que ellos decidan el camino que crean adecuado. Por ejemplo, no les obligamos a tener una religión concreta, ni les decimos cómo han de actuar explícitamente, pero si les mostramos las distintas religiones que existen y les explicamos cómo pueden encontrar el mejor camino de vida para su espiritualidad. 
 

      Día a día, sección por sección, incluimos disciplina, seguridad, cultura, autonomía y sobre todo diversión, conceptos necesarios en la vida de nuestros educandos para que adquieran un estilo de vida sano y comprometido con la sociedad actual. 
 

      Hay distintas edades, cada edad tiene sus patrones de desarrollo físico y psicológico y, por lo tanto, distintos objetivos. Empezamos por enseñarles a COMPARTIR (sección de los más pequeños, los “castores”) y a jugar respetando todo y a todos (tal y como les muestra Keeo, que es como se llama a su Scouter Jefe de unidad, según el libro de “los amigos del bosque”), abriendo un poquito sus pequeñas mentes al mundo. 
 

      Continuamos intentando que consigan de ellos mismos y de los demás LO MEJOR (en la manada, donde se conoce a los educandos como "lobatos") su ley a esta edad es ESCUCHAR, aprender a abrir los ojos y los oidos, a prestar mucha más atención a los demás sin encerrarse de manera egoísta en uno mismo y absorviendo como esponjas conocimientos, que en muchas ocasiones se los presenta Akela (como se llama al Scouter Jefe, según “el libro de las tierras vírgenes”) o sus Scouter de apoyo (Hatti, Bagheera, Baloo, etc.) sobre el mundo y el universo que nos rodea. 
 

      Luego pasamos a estar SIEMPRE LISTOS (la tropa, donde los educandos se conocen como "troperos") para ayudar al prójimo en toda circunstancia. Es una etapa muy importante, ya que los educandos están en una edad en la que empiezan a formarse como personas y empiezan a comprender cosas sobre ellos mismos y sobre lo que quieren y no hacer, es entonces cuando empezamos a dejarles programar ciertas actividades por su cuenta (supervisándolas por supuesto), les enseñamos a programar y a llevar una reunión, y les mostramos el trabajo en equipo con el cual obtenemos sin duda unos resultados excelentes. Realizan además una serie de actividades para cubrir unos objetivos necesarios para ser un buen scout y por otro lado para ganar su promesa. 
 

      A continuación pasan a aprender el concepto de UNIDAD (sección de los “pioneros”), donde se trabaja siempre "en piña". Los educandos hacen todos los trabajos juntos, contando los unos con los otros, apoyándose y aportando cosas a los demás, ya que es mucho más productivo, dinámico, sencillo y agradable un trabajo en el TODOS aportan algo. Se encuentran en una edad difícil, ya no son niños, pero tampoco son adultos, estan llenos de energía que han de aprender a encauzar a la par que maduran como personas. En esta unidad se les ayuda en ese crecimiento integrando las necesidades, el potencial y las capacidades (competencias) de cada uno, por lo tanto siguen aumentando sus responsabilidades, por lo que en esta sección creemos conveniente que las programaciones de actividades sean realizadas en gran parte por ellos, ya que ellos son los que deciden cómo quieren enfocar su ronda solar (así llamamos al periodo de tiempo comprendido entre el inicio y el final de actividades realizadas durante todo el año, es decir cada año scout es una ronda solar). Empiezan a realizar sus proyectos, proponen metodologías, buscan medios para ganar dinero que luego invierten en sus ideas, y sobre todo, les enseñamos lo principal, lo básico, para que consten de una autonomía personal admirable. 
 

      Por último les enseñamos a SERVIR (clan, donde los educandos se llaman “rovers"), son ya mayores, personas adultas, preparadas para ayudar a su grupo en lo que les necesiten. Pero no sólo les mostramos el camino del servicio, les guiamos en la parte más importante de su vida... la toma de decisiones, la elección del camino (concepto con el cual está relacionada la horquilla de clan, que simboliza los dos posibles caminos a elegir). Pretendemos en que sus tres o cuatro años como rovers aprendan a decidir por si solos, que aprendan a valorar las cosas, a argumentar, a pensar las decisiones antes de tomarlas, a plantearse qué merece la pena y qué no, por qué, a juzgar situaciones de manera pacífica, a ser asertivos, a formar sus propias opiniones, etc. Una etapa sin duda esencial y completa. 
 

      Como veis, el deber del scouter es mucho más que crear actividades y llevarlas a cabo con los chavales, como podría hacer cualquier asociación infantil juvenil de ocio alternativo para tener entretenidos a los chicos y chicas un rato en la tarde de los sábados. Cada reunión planteamos qué aprenderán con nuestras actividades, nos retorcemos la cabeza para sacar proyectos que puedan aportar a nuestros educandos mucho más, nos ponemos en su lugar para cumplir los objetivos de la manera más amena posible y cuidamos de ellos como si se nos fuera la vida en ello, porque al fín y al cabo, no hay mayor satisfacción que la de ver como un chaval se acerca a tí para decirte o mostrate lo contento y satisfecho que está con tu trabajo. 
 

Intentamos dar lo mejor de nosotros cada día, unas veces mejor y otras peor, ya que somos personas, pero no se nos olvide, que TODOS estamos allí de manera voluntaria, porque para mí no hay mejor paga que la de irme a casa cada sábado con una sonrisa por haber pasado unas horas con mis educandos enseñándoles a vivir. 
 

Sin duda también los scouters aprendemos mucho de nuestros chavales. 
 

Gracias a los padres por depositar la confianza en nosotros, prometemos no decepcionaros.

Un saludo y fuerte abrazo scout.